martes, 30 de septiembre de 2014

Lo que hay antes de que haya algo

El Libro álbum se caracteriza por provocar la participación del lector.  El código lingüístico y el icónico interactúan creando sentidos que se complementan y que, a veces, hasta se oponen. El relato dice algo y las imágenes lo desmienten.
Si en un comienzo las ilustraciones contribuían a aclarar sentidos, describir personajes y escenarios, actualmente las imágenes toman la fuerza del lenguaje de películas e historietas y proponen el descubrimiento de las historias que expresan las paletas, los márgenes, los planos, los puntos de vista.
A veces los temas se repiten, como en el caso de los temores nocturnos que describe Liniers, en Lo que hay antes de que haya algo, de Pequeño Editor. El pequeño paradito en la cama parece preguntarse acerca de la nada, de la oscuridad, de las ramas amenazantes que dibujan la tipografía del título.
La imagen del pequeño en picada, los fragmentos de los cuerpos del padre y la madre, las sombras inquietantes, desestabilizan el espacio infantil. Ni el osito de peluche sonríe en la biblioteca. Se apagan las voces de papá y mamá, se apagan las luces, y se apaga también la tranquilidad que les otorga a los pequeños la presencia adulta. Se suceden apariciones de monstruos ¿monstruosos? que lo contemplan y  lo rodean silenciosos. Pero eso no es lo peor. El niño se hunde en su cama y se tapa bien tapadito porque ya sabe que pronto aparecerá el único que habla; ese que repite en silencio las palabras de la nada. Y entonces salta de la cama, corre hasta el cuarto de los padres, y se mete en la cama protectora, con la caricia de la mamá y la voz que le asegura que tan solo es su imaginación y que la imaginación es buena. Y en la tibieza nocturna se aparece un personaje azul con su paragüitas negro que lo contempla desde el pie de la cama.

Qué bueno que al niño del cuento le ocurra lo mismo que al niño lector. Qué bueno que su imaginación le juegue malas pasadas, qué bueno que los adultos acompañen con palabras y gestos. ¡Qué mala la oscuridad con monstruos!



sábado, 17 de mayo de 2014

Una princesa en problemas ISOL


Una Princesa en Apuros / Princess in Trouble from Flacso Argentina on Vimeo.

lunes, 5 de mayo de 2014

LA FERIA DEL LIBRO

La Feria del libro es un mercado. Y en un mercado podemos encontrar productos de mucha calidad y otros no tanto. Huyamos de los secretos de Violeta, porfi. También el público comprador o espectador puede ser un lector informado, un lector amateur y un no-lector. Esto permite que escuchemos frases como: ¿Quino firma? ¿Quién es Quino? ¿El de Gaturro? O ¿Mamá, Mafalda está buena? No sé querida, no la leí, responde la señora mientras espera en una cola serpenteante que Quino le firme un ejemplar. 


 La Feria es también un espacio de encuentro, de comunicación, que permite mirarnos con ojos cómplices cuando dos desconocidos nos fascinamos ante un mismo ejemplar. 

La Feria es el lugar de los recuerdos si la recorro con mis hijos y nos detenemos en el stand del FCE y acariciamos juntos los libros de la colección A la orilla del viento, que acompañaron tantas noches de lectura susurrada en la almohada.


La Feria es el sitio de encuentro con mis hijos jóvenes que me hablan de sus lecturas nuevas y ahora son ellos quienes me recomiendan los autores a degustar. Si a Coetze, Auster, Almudena Grandes los leímos a la par, Pynchon o Kerouac son sus descubrimientos propios. El periodismo, el cine, la lectura de género, la filosofía tejen otros senderos de charlas. Anagrama o Tusquets, Calibroscopio o El Fondo. Son como los cafés preferidos. Espacios de intercambio para cargar la mochila aunque la tarjeta duela. Porque unas horas más tarde la montaña en la mesita de luz crecerá para que el insomnio no sea pesadilla, y el librito de Kveta Pacovska sobre El pequeño rey de las flores pasará de mano en mano cuidadosas asomando de su cajita ventana, estallando de colores, con pájaros que vuelan y brillan como en mi bosque.


miércoles, 23 de abril de 2014

EL LIBRO

http://youtube/SGlsQp68nME
Rompecabezas. from LUZ NEGRA on Vimeo.

Una casa bien abierta

Una casa bien abierta - booktrailer from LUZ NEGRA on Vimeo.

viernes, 18 de abril de 2014

LECTURAS

Hay dos textos que son muy apreciados por mí: No oyes ladrar los perros, de Rulfo y El extranjero de Camus. 
En ambos casos los estudiantes no querían ni al padre que lleva al hijo cargado, ni a Meursault. Por mi parte yo sí los quiero. Comprendo el dolor del padre y la soledad de Meursault. 
¿Por qué los estudiantes no los quieren?
En el caso del padre, odiaban que  recriminara al hijo todo lo que había hecho. Seguramente ellos se reconocían como víctimas de las recriminaciones por parte de los adultos.
En el caso de Meursault se fastidiaban especialmente porque no lloraba en el velorio de la madre, y era indiferente a los reclamos de la chica. No llegaban a ver que Camus había construido asi el personaje con toda intención de mostrarlo como "extranjero" en esa sociedad dura e hipócrita donde vivía. O pensaban de manera esquemática, como el común de la gente que rodeaba a Meursault ¿?
En Rulfo saboreaba yo la construcción perfecta de ese cuento, los ritmos, los tiempos, los paisajes... Ellos no se interesaban por el estilo sino por la historia en sí. Y está bien ¿no? 
Ahora: ¿Qué sucede entonces con el vocabulario? ¿Qué sucede con el texto en sí?
Ellos reparaban en los modismos mexicanos a pesar de no entusiasmarse con el bellísimo relato. En relación a El extranjero no sabría decirlo.
Pienso que un texto literario nos impregna más allá de nuestros gustos personales. Quedan sedimentos. Como cuando el mar nos golpea y nos tira contra la conchilla. Nos guste o no salimos con energía, con sabor a sal y doloridos. 

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